Por qué es necesario
Sin lugar a dudas, Internet ha modificado desde su aparición y hasta la actualidad la comunicación existente en la sociedad humana. La red es cada vez más usada como medio de comunicación, provocando una continua interrelación de las partes.
Sin embargo, a medida que esta valiosa herramienta crece, los conglomerados empresariales transnacionales interesados en la comunicación y el comercio incrementan también su poder controlando y centralizando la información. Un caso emblemático es hoy la red social Facebook, que puede fácilmente obtener datos de cualquier persona, ver sus relaciones o vender estas informaciones a cualquier otra empresa.
Este paradigma que parece avanzar en las nuevas tecnologías nos presenta un futuro sombrío en cuanto a internet y las comunicaciones. Pero entre todos y todas podemos evitarlo, salvando el derecho a una comunicación libre e igualitaria a través de internet y cualquier herramienta.
Generar y controlar la información no puede ser prerrogativa de las grandes corporaciones y en ese sentido creemos necesario cambiar el paradigma de mercantilización de la tecnología construyendo una herramienta que se articule en comunidades y redes de forma autónoma, segura y descentralizada.
Recordemos que la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) en su artículo 19 propugna: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.


